El presente escrito se basa en el trabajo realizado con mis amigos profesores Jaime Alonso Mejía, Elsy Pérez Jaramillo y Carlos E. Ríos sobre una lectura de un texto de Salinas (2001) y trata de recoger algunos puntos claves al momento de evaluar que es una de las tareas complejas y difíciles del proceso educativo y que suele estar acompañada de polémicas.
- La primera aclaración de entrada es que calificar no es lo mismo que evaluar, es decir la cuantificación es para responderle a un sistema de registro y de créditos pero lo relevante es el proceso que se debe de hacer de seguimiento durante todo el semestre académico.
- Precisamente el énfasis en las notas, promedios, rendimiento académico, mediciones en distintos niveles, ha facilitado y permitido la confusión entre calificar y evaluar.
- Así como la ciencia es producto de una época, de un contexto histórico, político y social, a pesar del afán de "limpieza", la forma de educar también esta asociada a su ámbito lo cual incluye la forma de evaluar.
- La propuesta realizada por la profesora Salinas y acompañada por otros educadores, es hacer énfasis en la persona del estudiante más que en la medición por sí misma.
- Pero lo anterior implica un acompañamiento más personalizado y cercano, ante esto: ¿es posible realizarlo con grupos de más de 30 estudiantes?, ¿qué hacer cuando prima la estabilidad económica de una institución por encima de la exigencia académica?
Referencia
Salinas Salazar, M. L. (2001) La evaluación de los aprendizajes en la universidad . Facultad de Educación. Universidad de Antioquia, Medellín.
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